jueves, 8 de noviembre de 2018

Zombieconomía - Lección 3ª

¿No comprendes el porqué de la crisis económica, el paro o los desahucios?

¿No acabas de entender porqué tu salario cada vez vale menos mientras las cosas cada vez cuestan más y tienen peor calidad?

¿Alguna vez te has preguntado qué es el dinero, de dónde viene y a dónde va?

¿Estás hasta la entrepierna de sentirte ahogado entre hipotecas, impuestos y recibos?

¿Estás cansado de seguir siendo un perdedor por mucho que te esfuerces?

La respuesta a tus preguntas es muy sencilla: estás atrapado en una jaula llamada el sistema monetario.

Apenas puedes percibirla, así que mucho menos podrás romper sus barrotes y alcanzar la libertad.


Leer la novela Iberian Park, la respuesta zombi a la crisis tampoco te ayudará a escapar, pero te ayudará a comprender un poco mejor la cárcel en la que vives.

A continuación, podrás disfrutar del tercero de una serie de fragmentos de la novela, a modo de pequeñas lecciones, que te mostrarán parte de esa MATRI$$$ en la que estás atrapado.



Política y Economía zombi

Lección 3

Con exagerados aspavientos, Antonio hizo como que daba un rabioso aplauso.

—Excelente… disertación, mi querido Watson.

—Gracia, gracias —Mónica inclinó la cabeza en un remedo de reverencia—. Pero no es ninguna tontería. Lamentablemente, la democracia representativa en nuestro país es el timo de la estampita. Hay un acuerdo entre las élites económicas y políticas para otorgarle al ciudadano la menor cantidad de cauces posibles de participación. Nos dejan votar cada cuatro años para tenernos contentos, y como idiotas votamos a los dos partidos mayoritarios, financiados por esas mismas élites económicas, para que se alternen en el poder y nada cambie. Los políticos se han convertido en una casta que trabaja, no para el bien común, que sería su deber, sino para satisfacer los intereses de aquéllos que les pagan, y muy bien, por cierto. Los bancos han sido salvados de la quiebra, por la mala gestión de sus directivos, a costa de recortar servicios públicos al ciudadano.

—Nuestros gobernantes son perros bien sujetos por el collar de sus amos.

—Exactamente. No son más que actores secundarios en esta truculenta tragicomedia que vivimos.

—Entonces, según tú, los políticos no representan a ningún sector de la sociedad —dijo Antonio.

—Claro que no. Los diputados no representan nada ni a nadie. En realidad, el parlamento no tiene poderes reales. Sus miembros viven subordinados al pago de la deuda de los especuladores y los mal llamados mercados. Son sólo sicarios de los grandes propietarios. Es una dictadura con todas las letras, aunque no sea la de un puñado de militares trasnochados.

—¿Para qué sirve entonces el congreso?

—A ti y a mí, para poco. Su única función es mantener la deuda.

—¿La deuda?

—Claro. Los políticos, por orden de sus amos, mantienen esa tasa de ganancia imposible e irreal, que no es más que el fruto de los sueños avariciosos de unos cuantos, sin correspondencia alguna con la economía productiva real. Esa discordancia entre lo que unos pocos pretenden ganar y el mundo físico real da lugar a la deuda, que no es más que la monstruosa diferencia entre los beneficios previstos y los beneficios reales materializados. El mundo es finito, Antonio. No se pueden obtener miles de millones de beneficios del mismo kilo de patatas. El kilo de patatas sigue siendo un kilo, por muchos números en euros que bailen en los ordenadores de las grandes instituciones financieras.

—¡Ajá!

—Ese mantenimiento a la fuerza del abismo insalvable de la deuda es lo que nos está aniquilando a la mayor parte de la población. Es una guerra sin cuartel, aunque no se haya declarado de forma explícita. Son ellos contra nosotros, Antonio. Pero esta lucha no es más que una huida hacia adelante, un suicidio colectivo que conduce al caos, la barbarie y la destrucción. La civilización tal y como la conocemos está al borde del abismo. No me extrañaría que en cincuenta años estemos todos viviendo en condiciones materiales y mentales similares a las de la Edad Media, con una élite dominante súper tecnificada.

—Una perspectiva espeluznante.

—Y peor que se va a poner. Vamos hacia 1984 a pasos agigantados. El modelo político actual ha sabido combinar lo peor del socialismo y del neoliberalismo. Tenemos por un lado un Estado elefantiásico que nos oprime y nos trata de controlar por todas partes. Todo ello combinado con privatizaciones, precariedad laboral y sanitaria, desempleo en masa y salarios que ya no aseguran ingresos decentes. Hablar de derechas e izquierdas ya no tiene sentido, aunque muchos se empeñen en insistir en la discusión. Lo que tenemos es un híbrido monstruoso que acabará con el planeta entero.

Antonio contempló a su interlocutora durante unos segundos con cierta expresión inefable en el rostro. A veces se sentía apabullado por la vehemencia dialéctica de Mónica.

—¿Te apetece picar algo más? —dijo al fin.

—¿Una de croquetas? —preguntó Mónica con una sonrisa.

—Vale.

Esta vez fue Antonio quien llamó al camarero.

—Muy interesante eso de la mafia del gobierno —dijo Antonio—. La verdad es que tienes razón. En las pelis se ve que, si el tendero de la esquina no le paga al mafioso de turno, manda a sus matones que le rompen las piernas y le queman la tienda al pobre tipo. En el mundo real, si no le pagas tus impuestos, el gobierno te manda a la autoridad para que te metan en chirona.

Mónica sonrió con alegría.

—Efectivamente. Muy buen ejemplo práctico, mi querido Antonio.

—Gracias, gracias. Ha sido todo un placer.

Ambos rieron a dúo.


[...]


https://relatosdejuannadie.blogspot.com.es/2014/07/iberian-park-la-respuesta-zombi-la.html
Fragmentos de la novela IBERIAN PARK, la respuesta zombi a la crisis, en concreto los correspondientes los capítulos Palco.6 y Palco.7.

Una novela única que te permitirá contemplar la realidad en que vives (el sistema monetario) desde una perspectiva diferente.

Y sí, es una novela de zombis. Así que encontrarás tripas y sesos desparramados a mansalva. Y muchas otras cosas más que no te imaginas.

Pincha en la portada de la novela si quieres saber más.


Si te atreves, aquí puedes disfrutar del booktrailer.

Puedes encontrar la novela tanto en formato papel como electrónico y también en Amazon

jueves, 25 de octubre de 2018

Zombieconomía - Lección 2ª

¿No comprendes el porqué de la crisis económica, el paro o los desahucios?

¿No acabas de entender porqué tu salario cada vez vale menos mientras las cosas cada vez cuestan más y tienen peor calidad?

¿Alguna vez te has preguntado qué es el dinero, de dónde viene y a dónde va?

¿Estás hasta la entrepierna de sentirte ahogado entre hipotecas, impuestos y recibos?

¿Estás cansado de seguir siendo un perdedor por mucho que te esfuerces?

La respuesta a tus preguntas es muy sencilla: estás atrapado en una jaula llamada el sistema monetario.

Apenas puedes percibirla, así que mucho menos podrás romper sus barrotes y alcanzar la libertad.


Leer la novela Iberian Park, la respuesta zombi a la crisis tampoco te ayudará a escapar, pero te ayudará a comprender un poco mejor la cárcel en la que vives.

A continuación, podrás disfrutar del segundo de una serie de fragmentos de la novela, a modo de pequeñas lecciones, que te mostrarán parte de esa MATRI$$$ en la que estás atrapado.



Política y Economía zombi

Lección 2

—Pues lo que te decía —continuó Mónica, quizás con la lengua un tanto enredada—. Que no es sólo que los políticos sean unos chorizos, que lo son. Sino que la estructura y fisiología de un gobierno y una organización mafiosa son casi idénticas. Hay estudios serios que así lo describen.
—¡Ajá! —asintió Antonio, y apuró también su copa.
—Por ejemplo. Tenemos a F.G. Bailey, un antropólogo británico especializado en estudios de política local y social, que fundó la «teoría del juego político». Para ello se inspiró en los relatos de un tal Joseph Valachi, un mafioso supuestamente arrepentido que contaba en un programa de telebasura las reglas del juego que regían el crimen organizado en los Estados Unidos.
El camarero llegó y rellenó las copas de Valdepeñas. Mónica bebió un sorbito.
—Pues el tal Bailey este —continuó— se dio cuenta de que la diferencia entre el juego de la mafia y el juego de la política sólo era una cuestión de matiz. Se diferenciaban en el tanto por ciento de reglas pragmáticas y reglas normativas de cada juego.
Antonio asintió. Bebió más vino.
—Te preguntarás que son las reglas normativas y las pragmáticas, ¿no?
—No. Pero imagino que me lo vas a contar —replicó Antonio.
Ella rio, sus mofletes subieron de rojez y se echó a la boca el último boquerón en vinagre del plato.
—Las reglas normativas son las que se declaran públicamente, de manera ostentosa y rimbombante, como sólo los políticos saben hacer. Normalmente son cuestiones de ética, aunque en realidad no significan nada. Son pura fachada. Ya sabes, el PEPE o el PESODE proclamando leyes de transparencia, pactos anticorrupción, creación de entidades fantasmas como la autoridad fiscal independiente, y demás zarandajas que ni ellos mismo se creen. En realidad, sólo tratan de ponerle trabas a la competencia.
—Eso me suena.
—Claro. Luego están las reglas pragmáticas, que son las que de verdad cuentan a la hora de ganar el juego de la política. Son la parte maquiavélica del asunto, lo del fin justifica los medios, y lo de mejor pego yo la puñalada por la espalda antes de que me la den a mí. Esas reglas nunca las cuentan en público, como puedes imaginarte. Aquí no se busca quedar bien ante los votantes, sino cómo puedo ser más eficaz en darle la dentellada a la oposición.
—El juego real entre bambalinas, vamos —dijo Antonio.
—Exactamente —Mónica palmeó la mano de Antonio sobre la mesa llena de platos vacíos —. Para ser un funcionario de la SECOP no eres tonto del todo.
—Halago recibido y archivado.
Ella volvió a reír. Luego volvió a darle otro trago a la copa de vino.
—Pues según esta teoría, en la política deberían primar las reglas normativas sobre las pragmáticas. Mientras que en el crimen organizado sería al contrario, ¿no?
—Elemental, mi querido Watson.
—Pues el problema es que no. Siempre que alguien alcanza el poder, se produce irremediablemente una corrupción, tanto de los individuos como del partido. Se pasa cada vez más a las reglas pragmáticas y las normativas se dejan sólo para los mítines y las ruedas de prensa. Los valores se basan cada vez más en la cartera, no en la ética.
—Evidentemente, mi querido Watson.
—Con lo cual, tarde o temprano, cualquier formación política acaba transmutándose en una mafia —dijo Mónica con seriedad algo etílica—. En nuestro país, esa situación ha llegado a cotas casi sublimes.
—¿Sublimes? —replicó Antonio.
—Claro. Sublimes. Hace tiempo que en este país nos encontramos en manos de mafias, que no son la siciliana ni la rusa, sino la de los partidos políticos. La corrupción política impregna casi cada rincón de nuestra sociedad. La autoerigida élite extractiva de este país lleva tanto tiempo ejerciendo sus corruptelas sin que nada ni nadie les estorbe, que la corrupción ha pasado a ser el sistema en sí mismo. El cambio de gobierno nunca sirve de nada. Un partido hace y dice exactamente lo mismo que el anterior.
—Pues no te digo que no, la verdad.
—Claro que no. Así nos encontremos como nos encontramos. Por supuesto, con el beneplácito del poder judicial, que está sometido como un corderito lechal al poder político-económico. Como es de esperar, los verdaderos delincuentes de nuestro país gozan de casi total impunidad. Por mucho que trapicheen, nunca les pasa nada. Y lo más triste de todo, es que seguimos tragando como si ese fuese el modo natural de las cosas. El PEPE y el PESODE, los dos partidos más corruptos de España, siguen siendo los más votados. No debería ser así, hay otras maneras de hacer las cosas. En otros países también hay corrupción, pero la mierda siempre parece más espesa en el nuestro. Es muy triste, pero así nos va. Mientras no cambiemos eso, seguiremos siendo un país de tercera. Eso nos pasa por darle poderes de superhéroes a tipos que en realidad son unos desgraciados trapicheros, como la mayor parte del resto de españolitos.
Mónica asintió con gravedad y le dio otro trago al Valdepeñas.



[...]


https://relatosdejuannadie.blogspot.com.es/2014/07/iberian-park-la-respuesta-zombi-la.html
Fragmentos de la novela IBERIAN PARK, la respuesta zombi a la crisis, en concreto los correspondientes los capítulos Palco.6 y Palco.7.

Una novela única que te permitirá contemplar la realidad en que vives (el sistema monetario) desde una perspectiva diferente.

Y sí, es una novela de zombis. Así que encontrarás tripas y sesos desparramados a mansalva. Y muchas otras cosas más que no te imaginas.

Pincha en la portada de la novela si quieres saber más.


Si te atreves, aquí puedes disfrutar del booktrailer.

Puedes encontrar la novela tanto en formato papel como electrónico y también en Amazon